Talento natural o combinado

Juan Carlos Rivera

Training & Consulting  Manager en Schibsted Spain

liderazgo

¿Alguna vez habéis oído hablar del bambú japonés? Es una planta muy especial, que requiere un tratamiento básico para su desarrollo: sólo hay que regarla a diario y tratarla con abono simple.

Tarda una media de 7 años en germinar y durante ese tiempo no veremos crecer ni un triste hierbajo… Por lo que debemos tener paciencia. Pero después de esperar todo ese tiempo podremos ver cómo crece 30 metros en sólo 6 semanas.

bambu japones

Si nos paramos a observarlo durante unas horas veremos cómo crece delante nuestro; eso es lo que hace del bambú japonés una planta tan especial.

¿Pero por qué durante 7 años no crece y en unas semanas crece a un ritmo tan rápido? Esto es porque, durante esos 7 años, el bambú crea un sistema interno de raíces tremendamente fuerte que luego es lo que le sostiene y le da estabilidad para crecer rápidamente.

He querido empezar hablando del bambú japonés porque veo grandes similitudes con el tema que voy tratar en este artículo: la gestión y desarrollo del talento.

Empecemos por definir qué es el talento.

Talento es la capacidad de entender y  potenciar el desempeño de una ocupación”.

La gestión y desarrollo del talento probablemente es una de las cuestiones que más nos preocupa a las personas que lideramos equipos, ya que no sólo se trata de localizar el talento en procesos de selección para ficharlo, sino saber gestionar y desarrollar el talento interno de cada una de las personas que componen un equipo. Este es el mayor reto con el que un manager puede encontrarse y será un proceso complejo, pero que asegura un aprendizaje continuo.

3 factores que influyen en el desarrollo del Talento interno

Todo profesional que pertenece a un equipo debe reflexionar sobre 3 aspectos clave para poder entender cómo potenciar su talento y focalizar su trabajo hacia los objetivos marcados.

1. El Mapa

Toda organización está compuesta por áreas y equipos de trabajo que desempeñan tareas específicas que suman al objetivo final de la compañía. Es decir, en una organización coherente, la suma de los objetivos de las diferentes áreas, de sus equipos y de los miembros de esos equipos debe ayudar a la consecución de los objetivos de compañía marcados.

mapa talento

Cada miembro tiene una responsabilidad y objetivo específico que le hace ser una pieza muy valiosa dentro del engranaje final. Para poder entender de qué forma puedo desarrollar mi talento, lo primero que debo hacer es entender el mapa en el cual estoy integrado, cuáles son los valores, la visión, la misión, así como los objetivos globales.

Si entiendo el mapa conoceré mejor mi entorno y dónde estoy situado, por lo que me será más fácil diseñar mi hoja de ruta.

2. El Rol

Una vez conozco mi mapa, debo plantearme cuál es mi rol dentro del mismo, cómo me relaciono con los demás integrantes del mapa, cuáles son mis valores, mi cometido y valorar si mis objetivos están alineados con los de la compañía.

También tengo que plantearme cuáles son mis puntos fuertes, mis áreas de mejora, cuestionar el impacto que tengo dentro del mapa y si es posible trazar un plan de mejora para impulsar la relevancia que tiene mi rol dentro del mapa.

3. La potencia de la combinación

El talento natural no asegura el éxito porque está sujeto a muchas variables, algunas de ellas no controlables por el individuo. Es decir, un profesional con talento natural puede ejercer su función adecuadamente si ocupa una posición propicia para desarrollarse, tiene una supervisión adecuada en el desarrollo de sus competencias y se mantiene un nivel de motivación alto.

Sin embargo, ese mismo empleado en una posición no adecuada o con falta de supervisión puede perder el enfoque, desmotivarse y fracasar en su objetivo.

Para mí, el talento natural necesita mucha supervisión, seguimiento y regarlo todos los días, porque si no nunca germinará por sí mismo.

Sin embargo, cuando un profesional toma conciencia de que posee un talento potencial a desarrollar y lo combina con otras competencias como la perseverancia, el espíritu de lucha, la ambición, la creatividad, la constancia y el carisma, adquiere mayor equilibrio y tiene muchas más posibilidades de mejorar sus resultados.

Para mí, la mejor supervisión para potenciar el talento pasa por tomar conciencia uno mismo de sus áreas de mejora. A partir de ahí será mucho más fácil articular un plan que ayude a conseguir los objetivos marcados y superar nuevas metas.

Y tú, ¿con qué competencia vas a combinar el desarrollo de tu talento potencial?

Juan Carlos Rivera, Training & Consulting Manager en Schibsted Spain y autor del blog www.jcarivera.com, es especialista en marketing, tecnología y coaching ejecutivo

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