Un trozo de papel en blanco

Jordi Roura

Senior Creative en Schibsted Spain

hoja en blanco

Horas y horas escuchando el tic tac del reloj digital. Sí, ese que no suena pero sabemos qué ruido hace. Intentando transformar un trozo de papel en blanco en una idea rompedora que cambie el rumbo del mundo o, por lo menos, que beneficie a nuestra empresa.

Escribo aquí, dibujo allá, borro, vuelvo a empezar. Nada, no sale nada. Tengo encima de la mesa un proyecto grande y debo sacar la idea, si no dejarán de verme como una persona creativa, como un referente innovador y rompedor.

Estoy bloqueado.

¿Quién no se ha encontrado nunca en esta situación? ¿Quién no ha experimentado el pánico al papel en blanco? Vale, yo sí. Y cuando me pasa, solo hago una cosa. Coger y romperlo.

No por romper mis límites, como aconseja el mejor libro de Jorge Bucay, si no por empezar algo nuevo, algo nuevo de lo nuevo que aún ni había salido. Cambio de papel y cojo una servilleta, o un post-it, o una app de diseño en la tablet, algo que no me recuerde el bloqueo que tenía antes. Y ahí empiezo de nuevo.

Hay veces que no quiero romper el papel, para no ser poco responsable con el medio ambiente. Entonces utilizo estas 5 técnicas para romper las barreras de bloqueo mental. Y aquí os dejo con unas cuantas.

1. El método de Los seis sombreros

Este método es realmente simple y sencillo, pero la simplicidad, como en la mayoría de las ocasiones, puede ser muy poderosa. Se puede utilizar en una reunión de brainstorming, y no es más complicado que definir 6 sombreros, uno de cada color conteniendo un role play diferente.

sombrero
Con este método, el pensador tiene la libertad de ponerse y quitarse cada uno de los sombreros, sin miedo a ser juzgado por lo que está diciendo. Ofrece libertad y dinamismo en el flujo de la reunión y genera inesperadas ideas y empatía con las diferentes formas de pensar de cada uno.

2. La pausa creativa

¿Quien no ha probado bloquear el agua de un río con palos y piedras? ¿Y qué ha sucedido? Que el agua ha encontrado rápidamente nuevos espacios para fluir y seguir su curso.

Cuando uno come en 10 minutos entre reunión y reunión, no se da cuenta de lo que está comiendo. En cambio, si te paras un momento, seguro que empiezas a percibir mejor los sabores. Esta técnica no es más que pausar suavemente el flujo de tus pensamientos rompiendo la rutina, esto te hará prestar atención a eso que estás haciendo.

3. El foco

Esta técnica se podría aplicar tanto para generar nuevas ideas, como en tu vida personal, como cuando intentas ligar con alguien. En cualquier momento y en cualquier lugar, es simple.

Solo debes centrar tu atención en un solo aspecto en lo que estás haciendo.

Por ejemplo, si estás tomándote una copa, pon el foco sobre el borde del vaso y empiézate a preguntar: ¿Podría tener otra forma? ¿Podría crear un borde desechable para reutilizar ese vaso sin tenerlo que limpiar? ¿Podría meter publicidad en el culo del vaso? En esto consiste esta técnica, simplemente en saber redirigir nuestra atención y poner foco.

4. El cuestionamiento

El ‘cuestionamiento creativo’ es algo de niños de 4 años. Consta en cuestionárselo absolutamente todo. ¿Por qué esto se hace de esta manera? ¿Por qué hay que hacerlo así? ¿Existen otros caminos? ¿Esta es la mejor solución? Preguntarte todo estando tranquilo, ya que esta técnica funciona sin intención de juzgar a nadie.

Normalmente damos por sentado que lo que se nos presenta es la mejor opción, y puede ser, pero por si acaso atrévete a lanzar algunas preguntas, quizás así encuentres nuevas soluciones y nuevos caminos.

5. La aportación del azar

Esta es la técnica más simple de todas las técnicas creativas. Es una técnica que todos conocemos y la usamos sobre todo cuando vamos con algunas copas de más. Pues bien, la intención es ponerla en práctica sin necesidad de ir bebidos.

Actualmente es muy usada en las agencias de publicidad, en departamentos de diseño de nuevos productos, en grupos de música, en conjuntos de teatro, etc. Es algo ilógica al principio, pero con el tiempo te das cuenta del gran poder y efectividad que contiene.

No es más que introducir una palabra que no tenga conexión ninguna con la situación en la que se está trabajando: mesa condón oreja. A partir de esta unión de conceptos tratamos de crear nuevas ideas, cualquier palabra vale la pena para abrir otro camino nuevo. Parece ilógico, pero es efectivo.

 Utilices la técnica que utilices, tenemos la gran oportunidad de pensar y de forma creativa. Es un lujo que nadie combate, pero que tampoco nadie defiende.

Entender que llenar una hoja de papel en blanco es cuestión de ‘locura’ está muy lejos de ser lo suficiente para nosotros, para nuestra empresa.

La creatividad seria es realmente necesaria. Debemos hacerla funcionar de forma casi automática quitándonos de prejuicios. Y dejar de pensar que pensar creativamente es cosa de pocos porque en realidad es cosa de muchos.

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